El 17 de diciembre del 2024 hubo una tormenta eléctrica que abarcó la zona de Bariloche y aledaños.
Aquí este tipo de fenómenos atmosféricos
son raros, ocurren a lo sumo una o dos veces por año.
Cuando esto sucede hay abundancia de rayos que normalmente
inician incendios, como sucedió ahora y también hace un par de años en el
Parque Nacional Nahuel Huapi.
Cada vez que hay estas tormentas los dueños de campos
verificamos como podemos si no hay columnas de humo que puedan delatar un
incendio incipiente de bosques.
Eso lo hacemos los pobladores, pero esta precaución
elemental no es tomada por las autoridades del Parque Nacional Nahuel Huapi,
están demasiado ocupados en sus escritorios.
Un incendio de bosques si no es tomado a tiempo en sus
inicios, se transforma en una catástrofe incontrolable, como sucedió hace dos
años en dicho parque quemándose 22000 hectáreas.
Para quienes no lo saben los que se ocupan de los incendios
de bosques a nivel de la Provincia de Rio Negro son las autoridades del SPLIF (Servicio
de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales).
El SPLIF cumpliendo con su tarea de prevención detectó
columnas de humo en el Parque Nacional Nahuel Huapi, más precisamente en la
zona de Los Manzanos y en Laguna Quetro dando aviso a las autoridades de dicho
parque, que por ser de jurisdicción nacional impide que fuerzas provinciales
del manejo del fuego intervengan sin autorización.
En ese momento comenzó la franela “que no es jurisdicción
de ustedes”, “que debemos consultar con la central en Buenos Aires”, etc.
Esto provocó que recién una semana después, cuando el
incendio ya había tomado 2000 hectáreas, se armara el equipo para combatirlo,
integrado por gente del SPLIF, bomberos de El Bolsón, gente del parque
nacional, gendarmería y otros.
Entendamos que los combatientes que están en el terreno con
temperaturas insoportables, bajo el calor y la sequía reinante, son HEROES, los
inútiles son las autoridades de PARQUES NACIONALES que no aprendieron nada de
lo sucedido con los incendios de hace 2 años y permitieron que su desidia
provocara exactamente lo mismo.
Sabemos que el parque tiene miles de hectáreas, pero si
luego de la tormenta eléctrica del 17 de diciembre las autoridades hubieran despachado
un par de helicópteros para sobrevolar la zona habrían identificado los focos iniciales.
El colmo es que no habiendo hecho esto, tampoco reaccionaron cuando el SPLIF, es
decir los combatientes forestales provinciales, les dieron aviso y prevalecieron
los celos entre las autoridades nacionales y las de Rio Negro.
Resultado, mas de 4000 hectáreas quemadas y esto sigue
porque el incendio está fuera de control y lo mas probable es que haya que
esperar que lo apaguen, como en la vez anterior, las lluvias de otoño que
normalmente llegan en marzo o abril.
Consecuencias, los pobladores cercanos al incendio en
estado de alerta para abandonar sus viviendas, con la carga emocional que eso
implica, la temporada turística del Valle de El Manso se fue a la mierda y todos
los pobladores desde Bariloche hasta el Bolsón bajo una nube de humo que dificulta
respirar y hace desaparecer los bellos paisajes.
TODO ESTO POR CULPA DE UNOS BUROCRATAS INUTILES.
Jorge Melchor Greco
El Foyel, 28 de enero
de 2025.
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